Vigilancia de las comunicaciones en Colombia: el abismo entre la capacidad tecnológica y los controles legales

A pesar de que en Colombia cada tanto se conoce algún escándalo relacionado con inteligencia estatal, nunca queda claro cómo funciona en la práctica y qué controles existen para su ejercicio. Entretanto, pasa el tiempo y los esquemas de vigilancia se sofistican a la par con nuestros teléfonos móviles y computadores.

Un teléfono analógico de disco es tan obsoleto como los cables “cocodrilo” que se usan para interceptar sus llamadas. No obstante, mientras el mercado facilita el proceso de obsolescencia y la incorporación de nuevas tecnologías masivas, poco o nada dice sobre los dispositivos que en paralelo se desarrollan para vigilar al individuo.

Los cambios tecnológicos suelen alterar presunciones largamente establecidas sobre el alcance de determinados derechos. La privacidad, sin duda, es el derecho que más tensiones enfrenta en el entorno digital. A pesar de esto, en la regulación y en la jurisprudencia subsisten lagunas sobre cómo la tecnología impacta el ejercicio de derechos fundamentales.

Las declaraciones del 'hacker' Andrés Sepúlveda –y los escándalos relacionados– llegaron poco después de que Colombia adoptara una Ley de Inteligencia que, en teoría, evitaría las irregularidades de antes y se pondría a tono con la vigilancia moderna. Pero, ¿es ese realmente el caso? ¿Tenemos una regulación para preservar la seguridad nacional sin comprometer la privacidad y la libertad de expresión, entre otros?

Ni el legislador ni el juez en Colombia se están preguntando qué tipo de impacto tiene la tecnología en el ejercicio de derechos fundamentales. Al abordar preguntas relacionadas con las comunicaciones, poco o nada les interesa entender las capacidades de un esquema de vigilancia para ponderar su impacto individual. 

Aunque sorprende que esta ausencia se dé en un país con tantos antecedentes de interceptaciones ilegales, sí es común que las tecnologías nuevas pasen por la lupa de una Corte tiempo después de su incorporación social. La situación resulta más complicada con 'tecnologías inestables'. A diferencia de los carros y las armas de fuego, los sistemas de comunicaciones están en un flujo constante.

'Vigilancia de las comunicaciones en Colombia: El abismo entre la capacidad tecnológica y los controles legales' examina el marco legal y jurisprudencial colombiano sobre vigilancia de comunicaciones, a la luz de las capacidades tecnológicas de hoy. Para desarrollar este objetivo, aborda algunos puntos –escogidos con cierto nivel de arbitrariedad– de la Ley de Inteligencia: interceptación de comunicaciones, monitoreo del espectro electromagnético y acceso a datos de usuarios. 

El primer capítulo explica, desde el punto de vista técnico, cuáles son las tecnologías para comunicarnos y cuáles existen para vigilarnos. El segundo capítulo desarrolla el marco legal sobre vigilancia de las comunicaciones. El tercero ofrece un panorama general comparado frente a la interceptación de las comunicaciones en particular. Finalmente, el cuarto capítulo analiza lo hasta allí planteado para ofrecer algunas conclusiones.

Esta es una versión editada de la introducción del documento. Puede descargarlo acá o en la página de Dejusticia.