Código y ley: entre la verdad y el poder

En 2013 Julie Cohen publicó el mejor libro que he leído sobre regulación de internet: 'Configuring the Networked Self'. Lejos de quedarse en los aspectos legales –la eterna trampa de los abogados–, Cohen describe las fuerzas institucionales que definen los entornos digitales y los comportamientos individuales (entre ellos, por supuesto, la ley). Cohen hace una crítica aguda de las teorías liberales sobre la autonomía individual, y a su vez les reclama a los críticos de estas últimas por no ofrecer una respuesta concreta: ¿cuál es el grado de control que permite y posibilita un entorno en línea de libre expresión?

En marzo pasado, Cohen pasó por el London School of Economics (LSE) para exponer ese trabajo y las puntadas de su nuevo libro. Posteriormente, Anna Barron, de la facultad de Derecho de LSE, hizo un comentario muy interesante. Para Barron, el proyecto de Cohen es admirable en cuanto a la profundidad y alcance, pero carece de un norte. Más allá de invitar a una resistencia, no resulta claro el escenario que propone. Es decir, digo yo, Cohen termina incluida de alguna forma en el grupo de críticos que describen exitosamente los problemas del control en internet pero no nos dan las claves para configuraciones alternativas.